Cuando alguien dice Munich y comida en la misma frase, la imagen que aparece es siempre la misma: jarras de cerveza de un litro, salchichas blancas y pretzels del tamano de un volante. Y si, todo eso existe y es maravilloso. Pero Munich tiene una cara gastronomica que la mayoria de los viajeros jamas descubre: una escena foodie vibrante, diversa y sofisticada que convive con la tradicion sin disculparse. Hoy te invito a explorar la Munich que no sale en las postales.
Viktualienmarkt: donde lo clasico se reinventa
Todo empieza en el Viktualienmarkt, el mercado al aire libre que late en el corazon de Munich desde 1807. Con mas de 140 puestos repartidos en 22.000 metros cuadrados, es mucho mas que un mercado: es el salon de estar gastronomico de la ciudad.
Aqui no vienes solo a comprar: vienes a comer, a probar, a descubrir. En el puesto de Poseidon encuentras ostras frescas y champan a precios razonables (desde 3 EUR la ostra). En Cafe Frischhut, justo al lado del mercado en la Prälat-Zistl-Strasse 8, sirven los mejores Schmalznudel de la ciudad: una especie de dona frita, crujiente por fuera y esponjosa por dentro, por 1,80 EUR. Los muniqueses los piden con cafe a las 8 de la manana y no me parece mala idea.
Pero la verdadera sorpresa del Viktualienmarkt son los puestos que van mas alla de lo bavaro. Encontraras quesos franceses artesanales, aceite de oliva griego prensado en frio, especias orientales, pasta fresca italiana y zumos tropicales. Es un mapa gastronomico del mundo comprimido en unas pocas hectareas.
La experiencia Sabores de Baviera te guia por los rincones menos obvios de este mercado y te conecta con los productores que llevan generaciones aqui. Si quieres ir mas alla del pretzel, esta es tu puerta de entrada.
Maxvorstadt y Schwabing: el eje creativo
Si el Viktualienmarkt es el corazon clasico, los barrios de Maxvorstadt y Schwabing son el alma moderna de la gastronomia muniquesa. Aqui, entre galerias de arte, universidades y libreriass de segunda mano, se concentran algunos de los restaurantes mas interesantes de la ciudad.
Cochinchina (Klenzestrasse 3) es un restaurante vietnamita que ha revolucionado la escena con sus pho servidos en cuencos de ceramica artesanal y sus rolls de verano con salsa de cacahuete casera. Un almuerzo completo ronda los 15-18 EUR y la calidad es impecable.En Bodhi (Ligsalzstrasse 23), cerca de la estacion central, descubriras que Munich tiene una de las mejores escenas veganas de Alemania. Sus bowls con ingredientes de temporada, su ramen de miso y sus postres sin lacteos son tan buenos que los carnivoros mas convencidos repiten. Menu del dia por 12 EUR.
Y si te apetece algo mas exclusivo, Tantris (Johann-Fichte-Strasse 7, Schwabing) es un templo de la alta cocina muniquesa con dos estrellas Michelin. El chef Benjamin Chmura combina tecnica francesa con producto bavaro de proximidad. El menu degustacion parte de 245 EUR, pero hay un bistro mas accesible en la misma ubicacion donde puedes cenar magnificamente por 60-80 EUR.
Glockenbachviertel: el barrio donde todo pasa
El Glockenbachviertel, junto al rio Isar, es el barrio mas cool de Munich. Aqui conviven la comunidad LGTBIQ+, artistas, disenadores y emprendedores gastronomicos que estan cambiando las reglas del juego.
Bapas (Klenzestrasse 57) mezcla cocina espanola y bavara con un descaro encantador: patatas bravas con weisswurst, croquetas de obatzda (el queso bavaro para untar) y tablas de embutidos que combinan jamon serrano con Speck tirolés. Tapas desde 4 EUR, y el ambiente es de esos que hacen que te quedes dos horas mas de lo previsto.Para el brunch del fin de semana, Cotidiano (Gartnerplatz 6) es una institucion. Huevos benedictinos con salmon ahumado, tostadas de aguacate con za'atar y granola casera con yogur griego. La cola empieza a las 9:00 los sabados, pero la espera merece la pena. Brunch completo por 16-22 EUR.
Y para cerrar la noche, Zephyr Bar (Baaderstrasse 68) sirve cocteles de autor con ingredientes locales: gin bavaro, jarabes de hierbas alpinas y bitter artesanales. Cocteles desde 14 EUR en un ambiente que mezcla industrial chic con calidez muniquesa.
La revolucion del pan: mas alla del pretzel
Alemania es el pais del pan por excelencia, y Munich lo lleva a otro nivel. El pretzel clasico (Breze en bavaro) sigue siendo el rey, pero hay panaderias que estan expandiendo los limites.
Zuckerbrot (Reichenbachstrasse 20, Glockenbachviertel) es una panaderia artesanal que trabaja con masa madre de cultivo propio y harinas ecologicas de molinos bavaros. Su pan de centeno con nueces (3,80 EUR la hogaza) y su focaccia con romero y sal de los Alpes (4,20 EUR) son revelaciones.En Rischart (Marienplatz 18), la panaderia mas emblematica de Munich desde 1883, los pretzels siguen siendo inmejorables (1,50 EUR), pero tambien encontraras croissants de mantequilla alpina y tartas que compiten con cualquier patisserie parisina. La terraza del segundo piso tiene vistas directas al Glockenspiel del Ayuntamiento, y un cafe con tarta cuesta unos 8 EUR.
Haidhausen: el secreto mejor guardado
Si Glockenbachviertel es el barrio que todos conocen, Haidhausen es el que todavia no ha explotado. Al otro lado del Isar, este antiguo barrio obrero se ha convertido en un hervidero de propuestas gastronomicas sin perder su caracter de barrio.
Wirthaus in der Au (Lilienstrasse 51) es el lugar donde probar los Knodel (bolitas de pan o patata) mas famosos de Munich. Los hacen de todas las maneras posibles: clasicos con salsa de setas, rellenos de espinacas, gratinados con queso de montana. Un plato principal con Knodel cuesta 12-16 EUR y las raciones son generosas.La experiencia Munich Underground te lleva por los barrios menos turisticos, incluyendo Haidhausen, donde la autenticidad se sirve sin filtros y sin colas. Es la Munich que los muniqueses quieren mantener en secreto.
Para un aperitivo diferente, Flushing Meadows Bar (en el hotel del mismo nombre, Fraunhoferstrasse 32) tiene una rooftop con vistas al Isar y una carta de vinos naturales y craft beers locales que haria llorar de emocion a cualquier sommelier alternativo. Copa de vino natural desde 8 EUR.
Biergarten: la tradicion que nunca falla
No puedo escribir sobre la comida de Munich sin mencionar los Biergarten, porque son mucho mas que sitios para beber cerveza. Son la forma que tiene Munich de comer al aire libre, en comunidad, sin pretensiones.
El mas emblematico es el Biergarten del Chinesischer Turm (Englischer Garten), con 7.000 asientos bajo los castanos. Pero mi favorito es el Aumeister (Sondermeierstrasse 1), al norte del Englischer Garten: menos turistico, rodeado de bosque, con una carta que incluye Obatzda (crema de queso bavaro, 6 EUR), Schweinshaxe (codillo de cerdo asado, 14 EUR) y ensaladas de rabano tipicas de Baviera.
La regla de oro del Biergarten: puedes traer tu propia comida (es tradicion), pero la cerveza la compras alli. Una Mass (jarra de un litro) cuesta entre 10 y 12 EUR, y el ritual de sentarte en un banco de madera, brindar con desconocidos y disfrutar del atardecer bavaro no tiene precio.
La experiencia Munich Imperial y Artistico combina los palacios, los museos y los jardines de la ciudad con paradas gastronomicas que revelan por que Munich es mucho mas que Oktoberfest.
Munich foodie: una ciudad que sorprende
Munich no es Berlin, y no pretende serlo. No tiene esa energia caotica ni esa reinvencion constante. Lo que tiene es algo mas sutil: una forma de hacer las cosas bien, con rigor y con alma, que se aplica tanto a la ingenieria de sus coches como a la elaboracion de su pan. La escena foodie de Munich es exactamente asi: sin gritar, sin postureo, pero con una profundidad que te deja con ganas de volver. Asi que la proxima vez que alguien te diga que Munich es solo cerveza y salchichas, sonrie. Tu ya sabes la verdad.


